A tiny preview de mi proyecto de sabático: El Regreso

 

 

 

 

 

 

 

 

“De camino”

Me pregunto si crecer es saber que no se vuelve al mismo sitio.

Que la nostalgia con complejo de premonición

es dañina y estanca.

 

La nostalgia no puede ser un sitio permanente.

 

No es plataforma,

es un descalabradísimo risco.

un espejismo en la niebla.

 

¿Regresar a dónde? Si ya todos se han ido.

Si ya todo ha crecido, 

Envejecido.

Emigrado,

Y mutado.

 

Luchar desde lejos por el regreso

Es guardar un sorbeto en la cartera.

por si te encuentras las mismas olas del océano 

en que te bañaras en tus más remotos recuerdos.

Y poder beberlas como una piña colada.

 

No es cuestión de regresar,

sino de empezar algo nuevo sobre las cenizas,

limpiar la maleza,

sembrar nuevas semillas.

regresar es ir y venir,

sin salir jamás de tu pequeña constelación,

cuidadosamente curada con el tiempo.

Tienes que aportar,

Tienes que integrarte,

Hacerte hormiga o protagonista, 

Y dejar de imaginarte el campo

Para meter las uñas en la tierra

Pasar sed

Pasar calor

Pelear con los mosquitos,

Con el ruido, 

Con la basura, 

Con los salarios.

 

¿A qué regresas?,

¿A cuidar?

¿A edificar tu casa o a edificarte?

¿A sostener?

¿O a dejarte caer?

 

¿A entregarte toda a los placeres?

¿O a tu patria?

¿O a la familia?

¿O a las generaciones anteriores?

Tan lejos que te fuiste a pintar quimeras,

sólo para tratar de regresar a la misma calle,

A la misma esquina.

 

Irse lejos y establecerse, 

Sólo para luego darlo todo por volver.

 

Regresar es pelear con los demonios del pasado,

Lo inmediato del presente,

Y lo efímero del futuro,

Mientras le das la cara al sol para sentirte hija del mar,

desde la ventana de un quinto piso en Minnesota.